
20 de junio de 2026
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Irán exige seguro obligatorio a todo buque que cruce el Estrecho de Ormuz. Las tasas de peaje son el siguiente paso, y el coste del transporte global se dispara.
Desde el 1 de mayo, todo buque que transite el Estrecho de Ormuz debe contratar un seguro con una aseguradora iraní autorizada. El incumplimiento implica la prohibición de entrada a aguas iraníes. La medida, anunciada por la Organización Portuaria y Marítima de Irán, allana el camino para futuras tasas de peaje.
El Estrecho de Ormuz canaliza cerca del 30% del crudo mundial y una fracción significativa del GNL. Cualquier restricción o coste adicional en esta ruta se traduce en aumentos inmediatos en los fletes y, en última instancia, en el precio de la energía y bienes importados. Para las navieras, el seguro obligatorio supone un nuevo gasto operativo que no existía antes.
Además, la medida otorga a Irán un control directo sobre el tráfico marítimo en una de las arterias más sensibles del comercio global. Si se materializan las tasas de peaje, Teherán dispondrá de un flujo de ingresos constante y predecible, similar al del Canal de Suez, pero con implicaciones geopolíticas mucho mayores.
“Irán ha convertido el Estrecho de Ormuz en un peaje de facto: seguro obligatorio primero, tasas después, y el coste del comercio global sube un escalón más.