
27 de mayo de 2026
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Intel necesita sobrevivir a 2026 para plantar cara a TSMC en 2027. Los costes de sus chips y las dudas del mercado ponen en jaque su plan.
Intel necesita sobrevivir a 2026 para plantar cara a TSMC en 2027. La compañía ha revelado su hoja de ruta para recuperar el liderazgo en fabricación de chips, pero el mercado duda de que llegue viva a esa fecha.
Intel no solo compite por ser el fabricante de chips más avanzado: su plan para 2027 exige inversiones multimillonarias en nuevas tecnologías como el litografía High-NA EUV, que cuesta 350 millones de dólares por máquina. Si no logra estabilizar sus finanzas en 2026, todo el plan se desmorona.
Para el usuario final, esto significa que los procesadores Intel podrían seguir perdiendo cuota frente a AMD y Apple, que ya fabrican con TSMC. La dependencia de TSMC por parte de casi toda la industria (incluyendo a los propios diseños de Intel) hace que un fracaso de Intel consolide un monopolio que encarece los chips.
“Intel necesita sobrevivir a 2026 —con pérdidas de 16.000 millones y máquinas de 350 millones— para tener una oportunidad frente a TSMC en 2027.