
14 de mayo de 2026
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España confiaba en la inmigración para frenar su crisis demográfica, pero las tasas de fecundidad de las extranjeras también caen. El tiempo de la demografía fácil se agota.
España llevaba años viendo en la inmigración su tabla de salvación demográfica. Ahora esa tabla empieza a hacer agua: las mujeres extranjeras también están reduciendo su número de hijos. El drama demográfico no tiene parche externo.
Durante décadas, la llegada de inmigrantes compensó la baja natalidad de las españolas. Pero la fecundidad de las extranjeras ha caído de 1,7 hijos por mujer en 2015 a 1,3 en 2023, según datos del INE. Si la tendencia continúa, en 2039 España perdería población incluso con flujos migratorios positivos.
Para el lector de Puro Flusso, esto no es una estadística lejana: es la confirmación de que el modelo de crecimiento basado en importar personas para que tengan hijos tiene fecha de caducidad. La pregunta es qué hacemos con el tiempo que nos queda.
“La inmigración no es una fuente infinita de juventud; el tiempo de la demografía fácil se ha acabado.