14 de junio de 2026
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El 75% de los usuarios no habla inglés. Diseñar primero en ese idioma excluye mercados y multiplica costes.
El 75% de los usuarios globales no habla inglés, y si tu producto nace en ese idioma, ya estás perdiendo el 90% del mercado potencial. La consecuencia inmediata: traducciones caras, interfaces torpes y una experiencia que aliena a la mayoría.
La mayoría de las empresas digitales asume que el inglés es el idioma universal y que traducir después es suficiente. Pero el artículo de Fast Company revela que este enfoque está roto: cuando el diseño parte del inglés, las traducciones se convierten en parches, no en soluciones nativas. El resultado es una experiencia de usuario pobre en mercados clave como Asia, África o Latinoamérica.
Además, el coste de localización se dispara. Una estrategia que empieza por el inglés obliga a retrabajar interfaces, flujos y contenido, mientras que diseñar desde el multilingüismo reduce gastos y acelera el time-to-market en cada región.
“El 75% de los usuarios no habla inglés: diseñar primero en ese idioma es la razón principal por la que tu producto no despega fuera de EE. UU.