23 de mayo de 2026
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El dilema entre el fin del mundo y la utopía tecnológica oculta lo esencial: quién controla la IA y con qué fines.
El 23 de mayo de 2026, El País publicó un reportaje que enfrenta a dos bandos: los que creen que la inteligencia artificial nos llevará al apocalipsis y los que piensan que nos salvará. El 68% de los expertos consultados en el artículo se sitúa en un punto intermedio, pero ese matiz no vende titulares.
El debate público se ha polarizado entre el miedo y la promesa, dos emociones que paralizan la acción informada. Mientras tanto, las decisiones reales sobre el desarrollo de la IA las toman un puñado de empresas y gobiernos, sin que la mayoría de la sociedad participe.
Esta falsa dicotomía nos distrae de preguntas concretas: ¿quién audita los algoritmos? ¿cómo se redistribuyen las ganancias de productividad? ¿qué derechos tenemos frente a decisiones automatizadas?
“El 55% de los expertos no cree en el apocalipsis ni en la utopía, sino en un cambio de reglas que aún podemos moldear.