22 de junio de 2026
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Un modelo de IA que cuesta 100 dólares por consulta podría justificar las valoraciones astronómicas de las grandes tecnológicas. Esto cambia las reglas del juego.
Cada consulta a un modelo de IA de última generación podría costar 100 dólares en inferencia. Eso es 10.000 veces más que el costo de una búsqueda en Google. Si la demanda es real, las valoraciones actuales de las grandes tecnológicas no solo son defendibles, sino conservadoras.
Durante años, el argumento escéptico contra la IA ha sido: "los modelos son caros de entrenar, pero baratos de ejecutar". Eso se está invirtiendo. El costo de inferencia —lo que cuesta usar el modelo cada vez— está explotando mientras el costo de entrenamiento se estabiliza. Para las empresas que construyen estos sistemas, el margen ya no está en vender acceso barato, sino en cobrar por resultados de alto valor.
Para el usuario final, esto significa que la IA barata y ubicua que muchos imaginaban no llegará. En su lugar, tendremos asistentes caros y profundos, reservados para tareas donde 100 dólares por respuesta tenga sentido: diagnósticos médicos, ingeniería de alto nivel, estrategia empresarial. El resto seguirá con modelos más pequeños y gratuitos, pero limitados.
“Si cada consulta cuesta 100 dólares, las valoraciones de las tecnológicas no son una burbuja: son una apuesta racional a que la IA resolverá problemas que justifican ese precio.