
9 de junio de 2026
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La NASA duda en rescatar al Hubble por su alto coste. Mientras, su órbita decae y su legado científico se acumula sin un plan claro.
La NASA estima que el telescopio espacial Hubble, sin un rescate, reentrará en la atmósfera terrestre entre 2030 y 2040. Pero la agencia no sabe si vale la pena invertir los cientos de millones que costaría elevarlo de nuevo.
El Hubble ha sido el ojo de la humanidad en el cosmos durante más de tres décadas. Ha revelado galaxias primigenias, agujeros negros supermasivos y atmósferas de exoplanetas. Pero su órbita decae unos 2 km por año, y sin un empujón, terminará desintegrándose.
La NASA enfrenta una decisión incómoda: gastar fondos limitados en un telescopio veterano o dejarlo caer y concentrarse en el James Webb y futuros observatorios. Es un dilema de coste de oportunidad que afecta a toda la ciencia espacial.
“El Hubble caerá en la próxima década si nadie paga su rescate: 34 años de descubrimientos cósmicos pesan menos que 400 millones de dólares.