5 de junio de 2026
3 min lectura
El gusano barrenador del ganado, erradicado en los 60, reaparece en Texas. Amenaza con reducir la producción de carne y disparar los precios.
El primer caso en EE.UU. desde 1966 se confirmó en un ternero en La Pryor, Texas, a 30 millas de la frontera con México. La reaparición del gusano barrenador del Nuevo Mundo (NWS) amenaza con reducir la producción de carne de res y aumentar los precios al consumidor hasta un 10%, según estimaciones de la industria.
El gusano barrenador no es una plaga cualquiera. Sus larvas se entierran en la carne viva de animales de sangre caliente —ganado, mascotas, fauna silvestre y, en raros casos, humanos— causando infecciones severas y muerte si no se tratan. La hembra deposita hasta 300 huevos en heridas abiertas o mucosas, y las larvas emergen en 24 horas.
Para los ganaderos, esto significa pérdidas directas: animales infectados que deben ser sacrificados, cuarentenas y costos de tratamiento. Una infestación masiva podría reducir el hato nacional, encareciendo la carne. El USDA ya ha impuesto restricciones al movimiento de ganado en el sur de Texas.
“El gusano barrenador, erradicado hace 60 años, ha vuelto a EE.UU. y podría costarle a la industria cárnica miles de millones y a los consumidores un 10% más en la carne de res.