
19 de mayo de 2026
3 min lectura
El CEO de Goldman Sachs pide a la Gen Z que trabaje más horas. ¿Productividad o control? La paradoja del tiempo en la élite financiera.
David Solomon, CEO de Goldman Sachs, ganó 35 millones de dólares en 2023. Eso son 96.000 dólares al día. Aun así, el pasado marzo dijo a los empleados jóvenes que trabajar de 9 a 5 "no es suficiente" y que deben "estar en la oficina" para aprender y contribuir. La consecuencia inmediata: un debate sobre si el tiempo es un recurso escaso o una excusa para el control corporativo.
Solomon no es un caso aislado. Jamie Dimon (JPMorgan) y otros líderes de Wall Street han pedido el fin del teletrabajo y más horas presenciales. Pero el mensaje a la Gen Z —el grupo que más valora el equilibrio vida-trabajo— revela una tensión creciente: mientras los ultrarricos acumulan capital, piden a los jóvenes que entreguen su tiempo sin medida. La productividad real no se mide en horas de silla, sino en resultados. ¿Por qué entonces el énfasis en la presencia física?
La respuesta está en el poder. El tiempo es la moneda final. Quien controla el tiempo del otro, controla su vida. Para la élite financiera, que los jóvenes "pierdan el tiempo" en la oficina es una forma de lealtad y sumisión. Pero para la Gen Z, el tiempo es el activo más valioso, y no están dispuestos a regalarlo.
Define tu "tiempo no negociable": identifica 2 horas al día que dediques a trabajo profundo sin interrupciones. Protégelas como si fueran una reunión con el CEO. Si tu jefe pide más horas, muestra resultados, no presencia.
Mide tu productividad real, no las horas: usa un rastreador de tiempo como Toggl o RescueTime durante una semana. Compara tus horas trabajadas con tus entregables. Si produces más en 6 horas que otros en 10, tienes datos para negociar.
Cuestiona la cultura de la presencia: si te piden volver a la oficina sin razón clara, pregunta: "¿Qué tarea específica requiere mi presencia física que no pueda hacer desde casa?". Si no hay respuesta, es control, no productividad.
“El CEO de Goldman Sachs gana 96.000 dólares al día y pide a la Gen Z que trabaje más horas: la élite no quiere tu tiempo, quiere tu sumisión.