
5 de junio de 2026
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Las biotoxinas y el clima han dejado una mortandad histórica en el marisco gallego. El sector, envejecido y feminizado, se enfrenta a su peor verano.
20.000 toneladas de mejillón perdidas por biotoxinas en 2025. Es la cifra más alta registrada en Galicia, y el sector marisquero encadena su segundo verano consecutivo de cierres, vedas y mortandades masivas.
El marisco gallego no es solo un producto gourmet: representa el sustento de miles de familias en las rías, un sector que ya estaba envejecido y feminizado. Las lluvias torrenciales del invierno pasado redujeron la salinidad del agua, provocando una mortandad sin precedentes en almejas, berberechos y navajas. A eso se suman las toxinas que mantienen cerrados los bancos marisqueros durante semanas.
Para el consumidor, la consecuencia es inmediata: menos producto, precios más altos y, sobre todo, un riesgo creciente si se recurre al marisco furtivo, que no pasa controles sanitarios.
“20.000 toneladas de mejillón perdidas por toxinas: el marisco gallego vive su peor crisis, y cada compra sin etiqueta puede ser un riesgo para tu salud y para el sector.