
17 de mayo de 2026
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50 buques fantasma rusos pasan cada semana por Canarias. El archipiélago se ha convertido en un nodo logístico clave para evadir sanciones.
Cincuenta barcos de la llamada flota fantasma rusa pasan cada semana por aguas de Canarias. No son turistas: son petroleros que cargan en puertos de la UE y luego desaparecen de los radares para vender crudo ruso evadiendo el tope de precio.
Canarias no es solo un paraíso fiscal para megayates. El archipiélago se ha convertido en un punto de abastecimiento y transbordo para una flota que mueve millones de barriles de petróleo ruso al mes. Esa actividad no solo viola el espíritu de las sanciones, sino que expone a las islas a riesgos ambientales y de seguridad.
Para el ciudadano, la noticia revela que la guerra energética tiene bases logísticas en suelo europeo. La flota fantasma opera con seguros dudosos, tripulaciones mal pagadas y barcos viejos. Un accidente en Canarias sería catastrófico.
“50 buques fantasma rusos pasan cada semana por Canarias, convirtiendo el archipiélago en un nodo logístico clave para esquivar las sanciones al petróleo ruso.