
17 de mayo de 2026
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Cuando Fisker quebró, los dueños de sus autos no se quedaron de brazos cruzados: crearon una empresa open source que ya tiene su propio sistema operativo.
Cuando Fisker quebró en 2025, 7.400 propietarios de Ocean se quedaron sin garantía, sin actualizaciones y sin repuestos. En lugar de resignarse, fundaron Fisker Owners Association (FOA), una cooperativa open source que ya ha lanzado su propio sistema operativo y planea fabricar piezas.
La quiebra de Fisker no es un caso aislado. Es la primera vez que una comunidad de dueños de coches eléctricos toma el control técnico y legal de su vehículo. Mientras los fabricantes tradicionales bloquean el software y las reparaciones, estos propietarios demostraron que un coche puede sobrevivir a su empresa.
El movimiento open source aplicado a hardware crítico cambia las reglas del juego. Si funciona, cualquier coche eléctrico podría tener una segunda vida gestionada por sus usuarios. Si fracasa, será por la falta de músculo industrial, no de voluntad.
“7.400 dueños de Fisker convirtieron una quiebra de 1.200 millones en la primera cooperativa open source de coches eléctricos del mundo.