
18 de junio de 2026
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La FDA autoriza una nueva especie de mosca carroñera para limpiar heridas crónicas con gusanos vivos. ¿Qué implica para pacientes y costes sanitarios?
La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) ha autorizado el uso de una segunda especie de mosca carroñera —la Lucilia cuprina— para la terapia larval en heridas crónicas. La decisión duplica las opciones disponibles desde 2004, cuando solo se aprobó la Lucilia sericata.
Más de 6,5 millones de estadounidenses sufren heridas crónicas que no cicatrizan, muchas asociadas a diabetes o inmovilidad. El tratamiento convencional con desbridamiento quirúrgico o antibióticos cuesta entre 28.000 y 96.000 dólares por paciente al año, y el riesgo de amputación es alto. Los gusanos de L. cuprina comen solo tejido muerto, desinfectan la herida y estimulan la regeneración, todo por una fracción del coste.
La aprobación no solo amplía el arsenal médico: introduce una especie más resistente y de crecimiento más rápido, lo que podría acortar los tiempos de tratamiento y reducir la necesidad de múltiples aplicaciones.
“La FDA autoriza una segunda mosca devoradora de cadáveres para terapia con gusanos, ofreciendo una opción más rápida y barata frente a las heridas crónicas que afectan a millones de personas.