
27 de mayo de 2026
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Mientras Washington restringe la venta de semiconductores avanzados, las empresas estadounidenses facturan 1.600 millones de dólares al mes en China. La guerra tecnológica tiene una grieta.
Las exportaciones de semiconductores estadounidenses a China alcanzaron 1.600 millones de dólares mensuales en 2024, un 10% más que el año anterior. La guerra tecnológica entre Washington y Pekín tiene una brecha: los fabricantes de chips de EEUU siguen ganando dinero en el país que supuestamente deben contener.
El dato revela que las restricciones a la venta de chips avanzados (como los de IA) no han frenado el flujo de semiconductores de gama baja y media, que son esenciales para la industria china de automoción, electrodomésticos y electrónica de consumo. Mientras el discurso oficial habla de desacoplamiento, las empresas estadounidenses como Intel, AMD y Qualcomm mantienen su presencia en el mercado chino porque es demasiado rentable.
Para el usuario final, esto significa que la dependencia tecnológica no es unidireccional: China necesita chips de EEUU, pero EEUU necesita los ingresos que genera China. La grieta no es ideológica, sino económica. Y mientras no se cierre, cualquier sanción será un parche sobre una tubería rota.
“Pese a las restricciones, los fabricantes de chips de EEUU facturaron 1.600 millones de dólares al mes en China en 2024, un 10% más que el año anterior.