
7 de junio de 2026
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Mientras los ultrarricos crecen en España al doble que la media mundial, la productividad europea se estanca. El dato que explica por qué el viejo continente juega en otra liga.
El 28% del dinero de los ultrarricos españoles está en renta variable, y su número crece al doble que la media mundial. Pero en el conjunto de Europa, la historia es otra: la productividad apenas avanza un 1,1% anual frente al 2,2% de EE.UU. La brecha no es casualidad.
Los ultrarricos no crecen donde hay más dinero, sino donde la productividad se dispara. Europa, con su crecimiento de productividad estancado desde 2007, está perdiendo el tren de la innovación. Mientras España ve duplicar sus grandes fortunas por herencias y renta variable, el motor productivo del continente se atasca.
Para el ciudadano medio, esto significa menos empleos de calidad, salarios estancados y una economía que no logra despegar. La riqueza se concentra en patrimonios heredados, no en nueva creación de valor.
“Mientras EE.UU. duplica el crecimiento de productividad de Europa, los ultrarricos europeos crecen por herencia, no por innovación.