
2 de junio de 2026
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La UE ha demolido centenares de presas en desuso. El 15% de las 1,2 millones de barreras fluviales europeas están obsoletas. Recuperar ríos no es nostalgia: es adaptación climática.
La Unión Europea ha demolido con éxito centenares de presas en todo el continente. En 2020, un estudio estimó que existen alrededor de 1,2 millones de barreras en los cauces de 36 países europeos, y el 15% de ellas estarían obsoletas. Cada demolición devuelve el flujo natural a kilómetros de río.
Las presas obsoletas no solo fragmentan ecosistemas: representan un riesgo de seguridad y un lastre económico. Mantener estructuras que ya no generan energía ni regulan caudales cuesta millones en reparaciones y vigilancia. Al derribarlas, los ríos recuperan su capacidad de autorregulación, lo que reduce inundaciones y mejora la calidad del agua.
Para el ciudadano europeo, esto significa menos riesgo de roturas catastróficas, ecosistemas más resilientes y, a largo plazo, menor gasto público en infraestructuras inservibles. La restauración fluvial se alinea con los objetivos climáticos de la UE: ríos vivos absorben mejor CO₂ y mitigan sequías.
“La UE ha derribado centenares de presas obsoletas, pero aún quedan 180.000 barreras inútiles fragmentando los ríos europeos.