
19 de mayo de 2026
3 min lectura
Los paneles OLED chinos se topan con un cuello de botella inesperado: la falta de memorias DRAM y NAND retrasa envíos y encarece los móviles.
Los fabricantes chinos de paneles OLED —BOE, CSOT, Visionox— tenían un plan claro: conquistar el mercado de pantallas para móviles. Pero un enemigo inesperado ha frenado su avance: la escasez global de memorias DRAM y NAND. Sin suficientes chips de memoria para emparejar con sus paneles, los envíos se retrasan y los costes se disparan.
Esta escasez no es un problema técnico menor. Los paneles OLED chinos ya habían logrado precios competitivos frente a Samsung Display y LG, pero ahora los fabricantes de móviles no pueden comprarlos si no consiguen también las memorias correspondientes. El resultado: retrasos en lanzamientos de gama media y alta, y un aumento de precio que puede llegar al 10-15% en terminales que usen estos paneles.
Para el usuario final, la consecuencia es clara: móviles con pantalla OLED serán más caros o tardarán más en llegar. Y para los fabricantes chinos, la oportunidad de arrebatar cuota a los coreanos se desvanece mientras dure la crisis de semiconductores.
“La falta de memorias DRAM y NAND ha obligado a los fabricantes chinos de OLED a recortar sus envíos un 15%, encareciendo los móviles y retrasando su llegada al mercado.