
22 de mayo de 2026
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Enviar una laptop a un campo de refugiados en Uganda cuesta 300 dólares, tres veces el salario mensual local. El artículo revela las barreras logísticas y económicas.
300 dólares. Eso cuesta enviar una laptop desde Estados Unidos a un campo de refugiados en Uganda. Tres veces el salario mensual de un ugandés promedio. Y eso es solo el flete.
El costo de envío es la barrera invisible que convierte un dispositivo de 200 dólares en una inversión de 500. Para un refugiado que vive con menos de 2 dólares al día, esa cifra es inalcanzable. La brecha digital no es solo de acceso a internet: es logística pura.
El experimento de Lex (notesbylex.com) lo demuestra: incluso cuando alguien dona el equipo, el sistema de transporte internacional añade un sobrecosto que multiplica el precio original. Las aduanas, los seguros, los intermediarios. Cada eslabón cobra su peaje.
“Enviar una laptop a Uganda cuesta 300 dólares, tres veces el salario mensual local, y sin un contacto en tierra el paquete nunca llega.