
13 de mayo de 2026
3 min lectura
Sam Altman revela que Musk propuso pasar OpenAI a sus hijos. Una idea que cuestiona nuestra relación con el legado digital y el control.
Sam Altman testificó que Elon Musk sugirió, en los primeros días de OpenAI, que la organización pasara a ser controlada por sus hijos. La idea fue calificada como "espeluznante" por Altman. Más allá del juicio, esta revelación nos confronta con una pregunta: ¿qué significa realmente heredar el control de una inteligencia artificial?
La anécdota no es solo un chisme de tribunal. Revela una mentalidad: tratar a una tecnología transformadora como una propiedad dinástica. Si la inteligencia artificial general (AGI) se convierte en la infraestructura central de la sociedad, ¿queremos que su gobernanza pase de padres a hijos como un feudo?
Para el lector de Puro Flusso, esto toca un nervio: nuestra relación con el poder y el legado. En un mundo donde delegamos decisiones a algoritmos, la idea de que una persona pueda "heredar" el control de una IA nos recuerda que la tecnología no es neutral. Detrás de cada sistema hay personas —y familias— con agendas.
“La inteligencia artificial no debería ser una herencia familiar, sino un bien común.