
26 de mayo de 2026
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Los drones 'Baba Yaga' de Ucrania están siendo desviados por interferencia rusa y bombardean a sus propias tropas. Un fallo técnico con consecuencias mortales.
Los drones 'Baba Yaga', el arma nocturna más temida de Ucrania, están regresando para atacar a sus propios operadores. La interferencia rusa desvía su señal de GPS y los convierte en bombas contra sus dueños.
Cuando la tecnología falla, no solo deja de ser útil: se vuelve un riesgo letal. En la guerra de Ucrania, los drones 'Baba Yaga' —grandes, silenciosos y capaces de lanzar granadas— eran la pesadilla de las trincheras rusas. Pero ahora, la misma ventaja que los hacía efectivos (vuelo autónomo por GPS) se ha convertido en su talón de Aquiles.
El problema no es solo táctico: es un aviso para cualquiera que dependa de sistemas guiados por señales externas. Si un enemigo puede interferir tu navegación, tu propia herramienta se vuelve tu verdugo.
“Los drones 'Baba Yaga' de Ucrania, antes mortales para el enemigo, ahora bombardean a sus propios soldados por una señal GPS falsificada.