
2 de junio de 2026
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Un ingeniero aficionado ha batido el récord mundial de velocidad con un dron de 700 km/h. El secreto: hélices artesanales de fibra de carbono.
El Blackbird, un dron construido por el ingeniero aeroespacial australiano Ben Biggs, alcanzó 700 km/h, superando en 27 km/h el récord Guinness oficial. El logro, aún no homologado, ya ha sacudido a la comunidad de drones FPV y a la ingeniería aeronáutica.
No es solo un número. Este dron demuestra que la innovación de alto rendimiento no requiere presupuestos millonarios ni laboratorios corporativos. Biggs fabricó a mano las hélices de fibra de carbono, con un ángulo de ataque extremo que maximiza el empuje. El resultado: una velocidad que ningún dron comercial o militar ha igualado.
Para los aficionados al FPV, la noticia abre la puerta a nuevas configuraciones y materiales. Para el resto, es un recordatorio de que las barreras técnicas se rompen con ingenio, no con dinero.
“Un dron casero de 700 km/h, con hélices hechas a mano, ha dejado obsoleto el récord mundial oficial.