
15 de mayo de 2026
3 min lectura
Un estudio revela que las partículas del carbón bloquean la luz solar, reduciendo hasta un 15% la generación fotovoltaica en regiones mineras.
Un estudio publicado en Nature Energy cuantifica por primera vez el impacto: las partículas emitidas por centrales de carbón reducen la radiación solar directa hasta en un 15% en las regiones donde operan. Eso significa que, literalmente, el carbón le roba luz a los paneles solares.
No es solo una ironía energética. Es un problema económico y climático. Los parques solares instalados cerca de minas o centrales de carbón producen menos electricidad de la esperada, alargando el tiempo de retorno de la inversión. Además, al generar menos energía limpia, se quema más carbón para cubrir la demanda, creando un círculo vicioso.
Para los propietarios de instalaciones solares, el hallazgo implica que la ubicación debe considerar no solo la irradiación histórica, sino también la calidad del aire futura. Ignorar la contaminación ambiental puede sesgar los cálculos de rentabilidad.
“Las partículas de carbón reducen la producción solar hasta un 15% en regiones mineras, un lastre invisible para la rentabilidad de la energía limpia.