
16 de mayo de 2026
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El consumo mundial de vino tocó fondo en 2024, con 214 millones de hectolitros. ¿Quién está bebiendo menos y qué industrias se benefician?
El mundo bebió en 2024 solo 214 millones de hectolitros de vino, la cifra más baja desde 1957. La caída no es un bache: es un cambio de hábito que reconfigura toda la cadena, desde viñedos hasta supermercados.
El vino ha sido durante siglos un pilar cultural y económico en Europa. Su declive no solo afecta a bodegas y viticultores: también impacta el turismo rural, la gastronomía y las políticas agrícolas de la UE. Mientras tanto, otras bebidas —cerveza, espirituosos, cócteles— ganan terreno.
El dato clave: el consumo per cápita en países tradicionales como Francia, Italia y España ha caído un 30% en dos décadas. Los jóvenes prefieren opciones con menos alcohol, más sabor o más Instagrameables.
“214 millones de hectolitros: el mundo bebe hoy menos vino que en 1957, y la tendencia no tiene vuelta atrás.