
17 de junio de 2026
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Congelar pan es cómodo y barato, pero un nuevo análisis revela posibles riesgos para la salud que no esperabas.
Un estudio reciente señala que congelar el pan puede alterar su estructura y generar compuestos potencialmente dañinos. La noticia ha sorprendido a quienes lo consideraban un hábito inofensivo.
Congelar pan se ha convertido en una práctica común para ahorrar tiempo y dinero. Según el artículo de Xataka, millones de personas lo hacen semanalmente sin saber que el proceso podría modificar la composición del pan.
El principal riesgo está en la formación de acrilamida, un compuesto que aparece cuando los carbohidratos se someten a altas temperaturas después de la congelación. La acrilamida está clasificada como probable cancerígeno por la OMS.
“Congelar el pan puede duplicar la cantidad de acrilamida al tostarlo, un compuesto probablemente cancerígeno según la OMS.