
14 de mayo de 2026
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Compraste un eléctrico para ahorrar, pero cargar en público cuesta hasta 5 veces más que en casa. Te explicamos cómo recuperar el control de tu gasto energético.
Compraste un coche eléctrico para ahorrar en combustible, pero si solo usas cargadores públicos, podrías estar pagando hasta 0,79 €/kWh, cinco veces más que la tarifa doméstica media de 0,15 €/kWh. El ahorro prometido se desvanece cuando dependes de la red pública.
El mito del ahorro automático con el coche eléctrico se basa en la recarga en casa. Pero muchos conductores, especialmente en ciudades sin garaje propio, se ven forzados a usar puntos públicos donde los precios son opacos y volátiles. Un estudio de la OCU revela que recargar en público puede costar hasta 0,79 €/kWh, mientras que en casa con tarifa nocturna se puede obtener por 0,07 €/kWh. La diferencia es abismal: un viaje de 100 km puede costar 2,10 € en casa frente a 15,80 € en un cargador rápido público.
Además, los operadores aplican tarifas por minuto, por sesión o por potencia, lo que dificulta comparar. Sin una estrategia, el sueño del ahorro se convierte en una factura mensual que supera la de un diésel eficiente.
“El coche eléctrico ahorra solo si controlas dónde y cuándo cargas; la recarga pública sin estrategia es más cara que la gasolina.