
1 de junio de 2026
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Marruecos se convierte en la puerta de entrada de coches chinos a Europa, evitando aranceles y usando a España como centro logístico.
Marruecos se ha convertido en el nuevo centro de ensamblaje de coches eléctricos chinos, a solo 14 kilómetros de la costa española. Desde allí, los vehículos entran en Europa sin pagar los aranceles del 27,5% que la UE aplica a las importaciones directas desde China.
La UE impuso aranceles a los vehículos eléctricos chinos para proteger su industria, pero el plan se desmorona si los coches llegan como "made in Morocco". España, que debería ser la puerta natural, se queda como mero centro logístico mientras Marruecos capta la fabricación y el empleo.
Para el consumidor europeo, esto significa que los coches chinos seguirán llegando baratos, pero la ventaja competitiva de la industria local se diluye. Y para España, la oportunidad de ser el hub industrial del sur de Europa se escapa.
“Marruecos ensambla coches chinos a 14 km de España, evitando aranceles y dejando a la industria europea sin la protección que prometía Bruselas.