
31 de mayo de 2026
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China prueba un vehículo que vuela a ras del agua y transporta misiles. Una máquina que desafía la lógica militar moderna.
China ha puesto en marcha una máquina que vuela a menos de 10 metros del agua, transporta misiles y puede aterrizar en el mar. No es un avión, no es un barco: es un ekranoplano, un concepto de la Guerra Fría que Pekín acaba de reactivar.
El ekranoplano combina la velocidad de un avión con la capacidad de carga de un barco, y su vuelo rasante lo hace invisible al radar convencional. Para China, esto significa poder proyectar fuerza en el Mar de China Meridional sin depender de portaaviones o bases aéreas.
El modelo chino, llamado "Xingzhou-1" o algo similar (aún no hay nombre oficial), supera los 200 km/h y puede transportar hasta 10 toneladas de carga. Su altitud de vuelo lo protege de misiles antibuque y radares de largo alcance, pero lo hace vulnerable a olas altas y sistemas de defensa cercanos.
“China ha convertido un fracaso de la Guerra Fría en un arma viable: el ekranoplano vuela a 10 metros del agua, a 200 km/h, cargado de misiles, y sin radar que lo detecte a tiempo.