
20 de mayo de 2026
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El 22% de los coches eléctricos vendidos en Europa se producen en China. La cifra crece rápido y reconfigura la industria automotriz global.
El 22% de los coches eléctricos que se venden en Europa ya se fabrican en China. En 2020 eran apenas el 3%. El salto es tan rápido que la industria europea no encuentra el freno.
Europa está externalizando su movilidad eléctrica al mismo ritmo que externalizó los paneles solares. En 2023, China produjo más de 8 millones de vehículos eléctricos, el doble que el resto del mundo combinado. Y los márgenes de los fabricantes chinos —BYD, SAIC, Geely— son hasta un 30% más bajos que los de sus rivales europeos, lo que les permite inundar el mercado con precios imposibles de igualar.
Para el consumidor europeo, esto significa coches eléctricos más baratos y con más tecnología. Para la industria local, una amenaza existencial: si no reacciona, podría perder no solo el mercado de masas, sino también el control de la cadena de suministro de baterías y componentes críticos.
“El 22% de los eléctricos que circulan por Europa salieron de fábricas chinas, y en tres años esa cifra podría duplicarse si no cambian las reglas del juego.