
9 de junio de 2026
3 min lectura
China actualiza sus normas para vehículos eléctricos de autonomía extendida tras nueve años. Con un millón de unidades vendidas en 2024, el vacío legal se cierra.
China vendió más de un millón de vehículos eléctricos de autonomía extendida (EREV) en 2024, y hasta ahora operaban con normas de 2015. Nueve años después, el gobierno chino actualiza la regulación para cerrar el vacío legal que permitía a estos híbridos enchufables circular con menos exigencias de eficiencia y emisiones.
Los EREV —vehículos que combinan un motor de combustión como generador con una batería recargable— se han convertido en el caballo de batalla de la movilidad china. Representan una parte creciente del mercado de NEV, que en abril de 2026 ya alcanzó el 53,2% de penetración. Sin regulación actualizada, estos coches podían homologarse con estándares laxos, lo que distorsionaba la competencia frente a los eléctricos puros y frenaba la reducción real de emisiones.
Para el consumidor, el cambio significa que los nuevos EREV tendrán que cumplir requisitos más estrictos de autonomía eléctrica mínima y eficiencia combinada. Los fabricantes que apostaron por esta tecnología como solución puente deberán rediseñar sus modelos o perderán acceso a subvenciones.
Si estás considerando comprar un EREV, verifica que el modelo cumpla con los nuevos estándares chinos (o los equivalentes en tu país) para evitar restricciones futuras de circulación o subvenciones. Para fabricantes y desarrolladores, es momento de invertir en tecnologías de batería más eficientes y sistemas de gestión térmica que permitan cumplir con los nuevos requisitos sin disparar costes.
“Un millón de EREV vendidos en 2024 obligan a China a actualizar sus normas de 2015: el vacío legal que impulsó su éxito ahora se cierra.