4 de junio de 2026
3 min lectura
Cecilia Rikap compara los centros de datos con bases militares en territorio extranjero. Descubre cómo la infraestructura digital saquea recursos y datos, y qué puedes hacer para recuperar autonomía.
Cada vez que usas una app de Meta o Google, tu información viaja a un centro de datos que la economista Cecilia Rikap describe como «bases militares en territorio extranjero». Estas instalaciones no solo almacenan datos: controlan metadatos de la vida colectiva y consumen recursos naturales masivos, mientras los países anfitriones renuncian a su autonomía técnica.
Aceptar la migración digital sin cuestionar la infraestructura significa transferir valor constantemente a corporaciones extranjeras. Rikap acuñó el término «extractivismo gemelo» para describir cómo la extracción de conocimiento y datos refuerza la explotación de la naturaleza y perpetúa el subdesarrollo, incluso en Europa. España, por ejemplo, ya es territorio de este nuevo colonialismo digital.
No hay un ámbito democrático donde se decida qué tecnologías usamos. Las decisiones las toman unas pocas empresas, y los gobiernos locales apenas tienen poder de negociación. Mientras tanto, los centros de datos consumen agua y electricidad a niveles insostenibles, agravando la crisis climática.
“Cada centro de datos es una base militar que saquea tus datos y tus recursos naturales, mientras tu país cede soberanía sin preguntarte.