
19 de junio de 2026
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El CEO de CATL, el mayor fabricante de baterías del mundo, afirma que las baterías de estado sólido no son la solución mágica que se espera. ¿Qué significa esto para el futuro del coche eléctrico?
«Las baterías de estado sólido no son el Santo Grial». Con esta frase, Robin Zeng, CEO de CATL —el mayor fabricante de baterías del mundo—, ha tirado por tierra años de hype tecnológico. Y no es una opinión: es un dato de mercado.
CATL controla el 37% del mercado global de baterías para vehículos eléctricos. Cuando su jefe dice que la tecnología de estado sólido aún tardará, no es escepticismo: es diagnóstico realista de costes, producción y rendimiento.
La promesa de las baterías de estado sólido —más densidad energética, carga ultrarrápida, mayor seguridad— choca con la realidad industrial. Mientras los titulares hablan de prototipos, CATL ya produce baterías de iones de litio con una densidad de 300 Wh/kg. El salto a estado sólido no será disruptivo, sino incremental.
“«Las baterías de estado sólido no son el Santo Grial», afirma el CEO de CATL, el mayor fabricante de baterías del mundo, que controla el 37% del mercado global.