El 90% de las carreteras ya tiene carga rápida: la excusa del coche eléctrico se desmorona
El 90% de las carreteras principales de España ya cuenta con un punto de carga rápida a menos de 15 kilómetros. El dato, confirmado por el Gobierno, entierra de un plumazo la principal barrera que los conductores españoles esgrimían para no dar el salto al coche eléctrico: la falta de infraestructura.
Por qué importa
Hasta ahora, la ansiedad por la autonomía y la incertidumbre sobre dónde recargar eran los dos grandes frenos a la adopción del coche eléctrico en España. Según los últimos estudios de movilidad, el 60% de los conductores que descartaban un eléctrico citaban la falta de puntos de recarga como razón principal. Ese argumento acaba de perder su base fáctica.
El cambio no es menor: quien compre un coche eléctrico hoy podrá recorrer las autovías y autopistas del país con la misma tranquilidad que con un diésel. La red de carga rápida —potencias superiores a 50 kW— permite recuperar el 80% de la batería en menos de 30 minutos. El viaje largo deja de ser una odisea logística.
Qué dice el contexto
- El 90% de las carreteras principales (autovías y autopistas) tiene un cargador rápido a menos de 15 km. El 10% restante son tramos muy concretos, la mayoría en zonas de baja densidad de tráfico.
- La red de carga rápida ha crecido un 40% en el último año. España suma ya más de 11.000 puntos de recarga de acceso público, de los cuales más de 2.500 son ultrarrápidos (más de 150 kW).
- El Gobierno prevé que en 2026 el 100% de las carreteras principales estén cubiertas. El plan Moves III ha destinado 1.300 millones de euros a infraestructura de recarga.
- El coste medio de recargar un coche eléctrico en un punto rápido es de unos 8-12 euros por cada 100 km, frente a los 12-15 euros de un coche de gasolina.
- La excusa de la recarga ya no es real: el problema ahora es el precio de compra del vehículo, no la infraestructura.
Lo que puedes hacer
- Verifica la cobertura de tu ruta habitual. Usa aplicaciones como Electromaps o PlugShare para comprobar que tu trayecto típico tiene puntos de carga rápida. Lo más probable es que sí.
- Calcula el coste real por kilómetro. Compara el gasto de tu coche actual con el de un eléctrico usando tarifas de recarga rápida. La diferencia puede ser de hasta un 40% menos.
- Si estás pensando en cambiar de coche, incluye ya el eléctrico en tu lista. La infraestructura ya no es un obstáculo. El siguiente factor a evaluar es la autonomía real del modelo y el precio de entrada.
En una frase
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El 90% de las carreteras principales ya tiene carga rápida a menos de 15 km: la excusa para no comprar un coche eléctrico acaba de desaparecer.