
31 de mayo de 2026
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Toronto estrena un rascacielos de 94 pisos que redefine la densidad urbana. El coste de vivir en las nubes y el impacto en el skyline.
Toronto está a punto de coronar el rascacielos residencial más alto de Norteamérica: 94 pisos, 351 metros de altura y una planta con forma de dodecágono. La torre, llamada The One, superará en pisos a cualquier otro edificio de viviendas del continente.
Mientras muchas ciudades luchan contra la expansión horizontal y la falta de vivienda, Toronto apuesta por la verticalidad extrema. The One no solo es un hito arquitectónico: es un experimento de densidad urbana llevado al límite. Con 416 metros de altura total (incluyendo la antena), el edificio albergará 700 viviendas de lujo, un hotel y locales comerciales.
El coste de vivir en las nubes no es solo económico. A 351 metros, los residentes enfrentarán desafíos logísticos: ascensores de alta velocidad, sistemas contra incendios especializados y una logística de mantenimiento que multiplica los costes operativos. ¿Merece la pena la vista?
“The One, con 94 pisos y 351 metros, será la torre residencial más alta de Norteamérica, pero su verdadera prueba será si la densidad vertical puede ser habitable y sostenible.