
17 de junio de 2026
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La producción mundial de pistachos se desploma un 36%, pero los agricultores españoles salen ganando. Te contamos por qué y cómo aprovecharlo.
La producción global de pistachos se hundirá un 36% en la próxima campaña, según el último informe del Consejo Internacional de Frutos Secos. Para los agricultores españoles, sin embargo, esta caída es una oportunidad de oro: sus cosechas se mantienen estables y los precios se dispararán.
El pistacho es un cultivo de alto valor que España ha impulsado en los últimos años, especialmente en Castilla-La Mancha y Andalucía. Mientras Estados Unidos e Irán —los dos mayores productores— sufren sequías y heladas que reducen drásticamente su oferta, España se consolida como el cuarto productor mundial y el primero europeo.
Para el consumidor, esto significa que el precio del pistacho subirá en los supermercados. Pero para el agricultor español, es la confirmación de que apostar por este fruto seco fue una decisión acertada. La demanda global sigue creciendo, y la oferta se contrae justo cuando España puede cubrir parte del vacío.
“La caída del 36% en la cosecha mundial de pistachos convierte a España en el gran beneficiado: producción estable, precios al alza y demanda insatisfecha.