
2 de junio de 2026
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Una tomografía computarizada revela cómo BYD integra chips propios y reduce costes. El dato que cambia la percepción del coche eléctrico chino.
Una tomografía computarizada de las piezas de un BYD revela 24 años de fabricación propia de semiconductores y una integración vertical que reduce costes un 30% respecto a sus competidores. El coche que no puedes comprar en EE.UU. muestra cómo China está redefiniendo la electrónica automotriz.
BYD no solo fabrica baterías y coches: produce sus propios chips desde antes de lanzar su primer vehículo en 2003. Es el mayor fabricante de semiconductores automotrices de China, con más de 2.000 productos de chip, incluyendo el Xuanji A3, el primer chip de conducción inteligente de 4nm del país. Esto le permite controlar costes, plazos y especificaciones sin depender de terceros.
Para el consumidor, esto se traduce en vehículos con más funciones por menos precio. Pero también plantea preguntas sobre seguridad, durabilidad y la capacidad de reparación: ¿qué pasa cuando un componente crítico solo lo fabrica el propio fabricante?
“BYD lleva 24 años fabricando sus propios chips: la tomografía revela la ingeniería que permite un coche más barato y funcional, pero también más cerrado.