
5 de junio de 2026
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Bugatti vende un televisor de 300.000 € que se pliega solo. Mientras, la insatisfacción digital crece. ¿Tiene sentido?
Bugatti ha presentado un televisor de 300.000 euros que se pliega automáticamente. El dispositivo, de 55 pulgadas, está fabricado con fibra de carbono y cuero, y su mecanismo de plegado es tan lento que tarda varios segundos en ocultarse por completo.
Mientras Bugatti vende un objeto que cuesta como un piso, el 70% de los millennials afirma sentirse abrumado por la tecnología que posee, según estudios recientes. La paradoja es evidente: gastamos fortunas en dispositivos que, en lugar de liberarnos, nos atan a pantallas y notificaciones.
Cal Newport, autor de Minimalismo Digital, sostiene que la tecnología nos ofrece pequeñas recompensas intangibles (likes, mensajes) que nos mantienen conectados, pero son las empresas las que ganan. El televisor Bugatti es la metáfora perfecta: un lujo que no resuelve ninguna necesidad real.
“Un televisor que cuesta 300.000 € y se pliega solo no te hará más feliz; solo te recordará que el dinero no compra atención ni significado.