24 de junio de 2026
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Solo el 22% de los equipos de IA son mujeres. Eso explica por qué el 60% de las personas no confía en la tecnología.
Solo el 22% de los empleados en roles de IA son mujeres, según el Foro Económico Mundial. Mientras tanto, el 60% de los usuarios desconfía de los sistemas de IA, y los sesgos de género en los datos son una de las causas principales.
Cuando los equipos que diseñan la inteligencia artificial son abrumadoramente masculinos, los datos reflejan esa mirada parcial. Los asistentes de voz tienen más dificultades para entender voces femeninas; los algoritmos de contratación penalizan currículums con nombres de mujer; los sistemas de diagnóstico médico fallan más en pacientes mujeres. No es un problema de código, es un problema de quién escribe el código.
La confianza no se construye con transparencia técnica, sino con representación. Si las mujeres no están en las mesas donde se toman decisiones sobre IA, la tecnología seguirá siendo percibida como ajena, sesgada y poco fiable por la mitad de la población.
“Mientras las mujeres no estén en el 50% de los equipos de IA, la confianza seguirá siendo un lujo que la tecnología no merece.