
9 de junio de 2026
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Brasil se convierte en el primer país latinoamericano en fabricar un caza supersónico. El número 40 explica por qué este hito va más allá de lo militar.
El número 40 es la clave del secreto de Brasil para convertirse en la primera nación latinoamericana con su propio caza supersónico. No son 40 aviones, sino 40 años de desarrollo industrial que culminan en el F-39E Gripen E, ensamblado en territorio brasileño. El hito no es solo militar: significa que un país de la región puede producir tecnología de punta sin depender de terceros.
Brasil ha logrado algo que ningún otro país latinoamericano había conseguido: fabricar un caza supersónico. El F-39E Gripen E es el resultado de ensamblar 22.500 piezas, unidas por 350 metros de tubos y 45 kilómetros de cables. No es un simple montaje: implica transferencia de tecnología, capacitación local y una cadena de suministro que fortalece la industria nacional.
Para el ciudadano común, esto significa empleos calificados, inversión en I+D y una base industrial que puede derivar en otros sectores. Para la región, es un cambio de paradigma: Brasil deja de ser solo comprador de armamento y se convierte en productor. La soberanía tecnológica tiene un costo, pero el retorno va más allá de lo militar.
“Brasil ensambló 22.500 piezas, 350 metros de tubos y 45 kilómetros de cables para fabricar su primer caza supersónico, un hito que 40 años de inversión en soberanía tecnológica hicieron posible.