
13 de junio de 2026
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España acumula 46 millones de metros cúbicos de biomasa sin gestionar, combustible perfecto para megaincendios. Europa empieza a verlo como solución.
España tiene acumulados 46 millones de metros cúbicos de biomasa forestal sin gestionar, una cantidad equivalente a llenar 18.400 piscinas olímpicas de material vegetal seco que actúa como combustible perfecto para megaincendios. Mientras el país se prepara para un verano extremo, Europa acaba de descubrir que esa misma biomasa podría ser su mejor escudo.
Cada verano, los incendios forestales arrasan decenas de miles de hectáreas en España. La causa principal no es el cambio climático en sí, sino la acumulación de vegetación sin control que convierte cualquier chispa en una catástrofe. Gestionar esa biomasa —retirarla, convertirla en pellets o energía— reduce drásticamente la intensidad del fuego.
Europa ha empezado a financiar proyectos de aprovechamiento de biomasa como medida preventiva. Pero España, que tiene el mayor potencial del continente, apenas utiliza el 30% de lo disponible. El resto se pudre en los montes, esperando una tormenta seca o un rayo.
“46 millones de metros cúbicos de biomasa sin gestionar equivalen a 18.400 piscinas olímpicas de combustible sólido esperando el próximo rayo.