
26 de mayo de 2026
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Un equipo ha encontrado cómo sustituir el clínker del cemento por basalto. El impacto: hasta 2.000 millones de toneladas de CO₂ menos al año.
Cada año, la producción de cemento emite 2.000 millones de toneladas de CO₂, el 8% de las emisiones globales. Ahora, un equipo de investigadores ha encontrado un sustituto para el ingrediente clave: el basalto, una roca volcánica abundante y barata.
El cemento es el material más usado del mundo después del agua. Su ingrediente principal, el clínker, requiere calentar piedra caliza a 1.450 °C, liberando CO₂ tanto por la reacción química como por la energía. El basalto elimina esa reacción y reduce la temperatura necesaria. Si la industria adopta esta tecnología, las emisiones podrían caer drásticamente sin cambiar las propiedades del hormigón.
2.000 millones de toneladas de CO₂ al año pueden desaparecer si el basalto reemplaza al clínker en el cemento.