
8 de mayo de 2026
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Singapur autoriza azotar a alumnos desde los 9 años para combatir el acoso escolar. ¿Qué implica esta medida para nuestra relación con la disciplina y la tecnología?
Singapur ha autorizado a los profesores a azotar con vara a alumnos varones desde los 9 años como último recurso contra el bullying escolar. La medida, publicada por el Ministerio de Educación, reabre el debate sobre disciplina, violencia y el papel de la tecnología en la educación.
Mientras en Occidente avanzamos hacia modelos restaurativos y mediación digital, Singapur opta por un castigo físico que la ONU califica de "evidencia científica abrumadora" de daño. La decisión no solo afecta a los estudiantes: normaliza la violencia como respuesta a conflictos, justo cuando la tecnología podría ofrecer herramientas de prevención y resolución.
Para el lector de Puro Flusso, esta noticia es un recordatorio de que la disciplina no necesita ser dolorosa para ser efectiva. En un mundo hiperconectado, donde el acoso se traslada a pantallas, la tentación de soluciones simples (como azotes o bloqueos masivos) puede alejarnos de lo que realmente funciona: educación emocional, límites claros y uso consciente de la tecnología.
“Azotar no enseña a no acosar; enseña a temer al castigo, no a respetar al otro.