
29 de mayo de 2026
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La nueva infraestructura promete conectar Madrid con Badajoz en 2h45, pero el trazado provisional revive limitaciones de 2014.
El AVE a Extremadura ha dado un pasito clave en su conexión con Madrid. Es un pasito que nos devuelve una década atrás. La nueva estación de Plasencia, inaugurada el 19 de julio, permite por fin enlazar la capital extremeña con Madrid en 2 horas y 45 minutos, pero el trazado provisional entre Navalmoral de la Mata y Plasencia utiliza vías convencionales, limitando la velocidad a 200 km/h y recuperando tiempos de viaje de 2014.
Para los extremeños, la alta velocidad ha sido una promesa eterna. Mientras que en 1992 el AVE llegó a Sevilla, Extremadura ha esperado más de tres décadas. Ahora, con la conexión parcial, el ahorro de tiempo es real: antes el viaje Badajoz-Madrid duraba más de 4 horas; ahora se reduce a 2h45. Sin embargo, el tramo sin electrificar obliga a cambiar de locomotora en Plasencia, lo que añade 20 minutos de parada y rompe la fluidez del servicio.
El coste político y económico ha sido enorme: más de 3.000 millones de euros invertidos para un trazado que aún no es completamente de alta velocidad. Los usuarios pagan billetes de AVE por un servicio que en parte es regional. La frustración crece cuando se compara con otras regiones que disfrutan de conexiones directas desde hace años.
“El AVE a Extremadura acorta distancias, pero el tramo convencional entre Navalmoral y Plasencia nos devuelve a los tiempos de 2014, con cambio de tren incluido.