
2 de junio de 2026
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La A-42 colapsa a diario mientras una autovía paralela de 18 km permanece casi vacía. El caso perfecto de infraestructura infrautilizada.
La A-42, que conecta Madrid con Toledo, sufre atascos diarios de hasta 45 minutos en hora punta. A su lado, la autovía de peaje R-4 —18 kilómetros de asfalto impecable— circula prácticamente vacía. La solución perfecta existe, pero casi nadie la usa.
El problema no es la falta de infraestructura, sino su uso irracional. La R-4 se construyó para descongestionar la A-42, pero los conductores prefieren perder tiempo antes que pagar un peaje de unos 3 euros. El resultado: una carretera saturada al límite y otra infrautilizada que cuesta millones mantener.
Para el conductor medio, el atasco representa un coste oculto mayor que el peaje: combustible quemado, desgaste del vehículo, estrés y tiempo perdido que no se recupera. La decisión emocional de 'no pagar' esconde una trampa económica.
“45 minutos de atasco diario frente a 18 km de asfalto vacío: la solución no es construir más carreteras, sino usar mejor las que ya tenemos.