
21 de mayo de 2026
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El telescopio AtLAST funcionará con energías renovables, eliminando 26 toneladas de CO₂ al año y desvelando galaxias ocultas.
El telescopio AtLAST no solo promete desvelar las galaxias “emborronadas” del Universo, sino que lo hará sin emitir ni una tonelada de CO₂. Su diseño alimentado por energías renovables elimina 26 toneladas de carbono al año, un ahorro equivalente a plantar 430 árboles.
La astronomía moderna depende de infraestructuras enormes que consumen electricidad día y noche. AtLAST rompe esa inercia: demuestra que la ciencia de frontera puede ser climáticamente neutra. Para el investigador, significa datos más limpios —tanto en señal como en huella ecológica—. Para el contribuyente, un uso más eficiente de los fondos públicos.
Además, al operar en longitudes de onda submilimétricas, este telescopio verá lo que otros no pueden: el gas y polvo frío que oculta la formación de estrellas y galaxias. Sin la contaminación lumínica ni las emisiones de los telescopios convencionales, el cielo se vuelve más accesible.
“AtLAST eliminará 26 toneladas de CO₂ al año mientras revela galaxias que ningún otro telescopio puede ver.