
4 de mayo de 2026
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La subida del 60% en el precio de las memorias obliga a Apple a absorber pérdidas o trasladarlas al consumidor. Tu autonomía digital se reduce.
El precio de las memorias se ha disparado más de un 60% en el último año y Apple, que hasta ahora absorbía el golpe con sus márgenes, ha empezado a perder dinero en cada Mac vendido. La era de los dispositivos baratos y fácilmente actualizables se acaba.
La crisis de la memoria no es un problema de Wall Street: es un problema de tu bolsillo y de tu capacidad de decidir cuándo renovar tu equipo. Si Apple traslada el sobrecoste al consumidor —y todo apunta a que lo hará en los iPhone de 2027—, el precio de un dispositivo de gama media podría aumentar entre un 15% y un 25%. Además, la escasez de componentes empuja a los fabricantes a soldar la memoria a la placa, eliminando la posibilidad de ampliarla más adelante. Tu próximo dispositivo no solo será más caro, sino que quedará obsoleto antes.
Para el usuario consciente, esto significa que la decisión de compra ya no es solo cuestión de preferencias: es una inversión estratégica. Cada gigabyte extra que compres hoy tendrá que durarte años, porque mañana costará el doble.
“La crisis de la memoria no es una noticia de tecnología: es un aviso de que tu próximo dispositivo será más caro, menos flexible y más efímero; actúa antes de que el mercado decida por ti.