
9 de junio de 2026
3 min lectura
Un sistema de cuencas en abanico, oculto bajo 3 km de hielo, revela la fragmentación de Gondwana y redefine el riesgo glaciológico.
Bajo 3.000 metros de hielo, un equipo de científicos ha descubierto que las dos mayores cuencas subglaciales de la Antártida Oriental —Wilkes y Aurora, cada una de más de 1.500 km de longitud— no son estructuras independientes, sino parte de un único sistema en forma de abanico. La noticia, publicada en junio de 2026, cambia lo que creíamos saber sobre la geología del continente y, de paso, sobre la estabilidad futura de su capa de hielo.
Este hallazgo no es solo un capítulo de geología básica. Las cuencas en abanico se formaron hace 90 millones de años, durante la fragmentación del supercontinente Gondwana. Pero hoy, sus depresiones actúan como reservorios de agua subglacial, y sus bordes son las líneas por donde el hielo puede perder anclaje. En un mundo que se calienta, conocer la topografía exacta bajo el hielo es clave para predecir cómo y dónde podría acelerarse el deshielo.
Además, la reconstrucción digital del relieve —que permitió identificar dos sistemas de fallas transversales dispuestas en anillos circulares— abre la puerta a reinterpretar la historia tectónica del hemisferio sur. Lo que parecía un conjunto de cuencas aisladas resulta ser un abanico gigante, una firma de la ruptura continental que hasta ahora había pasado desapercibida.
Actualiza tu mapa mental del cambio climático: este descubrimiento subraya que aún desconocemos detalles cruciales del lecho antártico. Sigue fuentes científicas como el British Antarctic Survey o el SCAR para entender cómo estos hallazgos refinan los modelos de elevación del nivel del mar.
Aplica el principio de “menos es más” a tu consumo de noticias: no necesitas seguir cada actualización. Elige un boletín semanal de ciencia climática (por ejemplo, Carbon Brief o Inside Climate News) y evita la fragmentación informativa que solo genera ansiedad.
Pregunta críticamente: cuando leas titulares sobre deshielo antártico, recuerda que la topografía subglacial es uno de los mayores factores de incertidumbre. Exige fuentes y datos concretos, no alarmismo genérico.
“Un abanico tectónico de 1.500 km de largo, oculto bajo 3 km de hielo durante 90 millones de años, recién descubierto por una reconstrucción digital.