El acuerdo de paz disparó el cultivo de coca en Colombia
En 2016 Colombia firmó un acuerdo de paz histórico con las FARC. Ocho años después, la superficie dedicada al cultivo de coca se ha triplicado y la producción de cocaína alcanza niveles récord.
Por qué importa
El acuerdo buscaba desmantelar el negocio de la droga. Pero al retirar a las FARC, dejó un vacío que otros grupos armados llenaron rápidamente. La producción no solo no se redujo, sino que se expandió a nuevas zonas.
Para el ciudadano común, esto significa más violencia en regiones rurales, mayor consumo local y un negocio que sigue financiando la inestabilidad. La paz no llegó a las zonas cocaleras.
Qué dice el contexto
- La superficie cultivada pasó de 69.000 hectáreas en 2016 a 230.000 en 2022, según la ONU.
- Colombia produce hoy unas 1.400 toneladas métricas de cocaína al año, el doble que en 2016.
- Las FARC controlaban rutas y cultivos; su salida permitió la entrada de disidencias, ELN y carteles mexicanos.
- El 70% de la coca se concentra en departamentos como Nariño, Putumayo y Cauca, donde el Estado tiene poca presencia.
- El valor del negocio se estima en 10.000 millones de dólares anuales, equivalente al 3% del PIB colombiano.
Lo que que puedes hacer
- Infórmate con datos reales: No asumas que un acuerdo de paz resuelve automáticamente problemas complejos. Busca fuentes como UNODC o informes gubernamentales.
- Apoya políticas de desarrollo rural: La sustitución de cultivos requiere alternativas económicas viables. Iniciativas como el Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos Ilícitos (PNIS) necesitan financiación y seguimiento.
- Exige transparencia: Pregunta a tus representantes cómo se están usando los recursos para la paz. La falta de control es caldo de cultivo para el crimen.