
13 de junio de 2026
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La generación Z tecnológica de Silicon Valley ha reemplazado el alcohol por jornadas de 92 horas. ¿Es productividad o adicción?
Un tercio de los jóvenes tecnólogos de Silicon Valley considera que trabajar 92 horas a la semana es "divertido". Han dejado el alcohol, pero han sustituido una adicción por otra: la hiperproductividad.
Esta tendencia no es un simple cambio de hábitos. Es una señal de que la cultura del ajetreo extremo se ha normalizado en la generación que debería estar redefiniendo el equilibrio vida-trabajo. Si los nativos digitales abrazan jornadas de 13 horas diarias (contando fines de semana), el resto del mundo laboral podría seguir su ejemplo.
Para quienes buscan claridad mental y foco profundo, esta noticia es una advertencia: la productividad sin límites no es sostenible. El cerebro humano no está diseñado para mantener la atención 92 horas semanales. El resultado no es eficiencia, sino agotamiento y errores.
“Trabajar 92 horas semanales no es productividad: es una nueva forma de adicción que la Gen Z de Silicon Valley ha normalizado.