
17 de mayo de 2026
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Un estudio revela que el 80% de los patinetes compartidos han desaparecido de las calles. ¿Fracaso del modelo o regulación?
Un estudio de la Universidad de Berkeley revela que el 80% de los patinetes eléctricos compartidos han desaparecido de las calles de las principales ciudades estadounidenses desde su pico en 2019. La consecuencia inmediata: el sueño de la micromovilidad urbana se desinfla, dejando tras de sí un rastro de deudas y equipos abandonados.
Los patinetes compartidos prometían una alternativa ecológica y flexible al coche, reduciendo atascos y emisiones. Pero su rápido declive muestra que el modelo de negocio no era sostenible: los costes operativos (recogida, recarga, reparación) superaban los ingresos. Además, la regulación municipal, inicialmente laxa, se endureció ante quejas de peatones y ayuntamientos.
Para los usuarios, la desaparición significa menos opciones de transporte. Para las startups, una lección sobre escalar sin rentabilidad. Y para las ciudades, la necesidad de repensar cómo integrar la micromovilidad sin caer en el caos.
“El 80% de los patinetes compartidos ha desaparecido: un modelo que prometía revolucionar la movilidad urbana se estrella contra la realidad de los costes y la regulación.