
3 de mayo de 2026
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ASML fabrica solo 60 sistemas EUV al año. Esa escasez define qué chips existen, qué IA corre y cuánto pagas por ella.
ASML entregará más de 60 sistemas EUV en 2026. No es poco: es el límite absoluto de la capacidad de fabricación de chips más avanzados del mundo. Cada una de esas máquinas cuesta cientos de millones de euros y tarda meses en ensamblarse. Sin ellas, no hay GPU para entrenar modelos de IA, ni chips de 2 nm, ni centros de datos que escalen.
La inteligencia artificial no es solo software. Es física. Cada avance en modelos como GPT o Gemini depende de que existan chips con transistores cada vez más pequeños. Y esos chips solo se fabrican con las máquinas de litografía ultravioleta extrema (EUV) de ASML, un monopolio tecnológico que produce menos de cien unidades al año.
Para el usuario final, esto significa que la capacidad de cómputo disponible es finita y cara. No importa cuánto optimices tu código o cuántos datos tengas: si no hay suficientes máquinas ASML, los precios de la nube suben, el acceso a GPUs se raciona y la innovación se ralentiza. La escasez no es digital: es industrial.
“La inteligencia artificial avanza al ritmo de 60 máquinas al año; todo lo demás es ruido.